La instrucción IS-33, de 21 de diciembre de 2011 del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), sobre criterios radiológicos para la protección frente a la exposición a la radiación natural, exige que los titulares de la actividad laboral realicen los estudios requeridos por el Reglamento de Protección Sanitaria contra Radiaciones Ionizantes (RPSRI) en todos los lugares de trabajo subterráneos, donde es probable que el radón se encuentre en cantidades superiores al límite profesional permitido.

De acuerdo a la instrucción IS-33, para garantizar la protección de los trabajadores en sus puestos de trabajo, la concentración media anual de radón durante la jornada laboral debe ser menor a 600 Bq/m3. Si se supera este valor, deben adoptarse medidas correctoras o dispositivos de vigilancia. Además, el titular de la actividad debe efectuar una reevaluación cada 5 años, para asegurar que la presencia del gas se mantiene por debajo del umbral establecido.

La directiva de 5 de diciembre de 2013/59/EURATOM, que establece normas de seguridad básicas para la protección contra los peligros derivados de la exposición a radiaciones ionizantes, limita el nivel de referencia para el promedio anual de actividad del radón a 300 Bq/m3 en lugares de trabajo.

Por otra parte, la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, exige al empresario velar por la seguridad y salud de sus trabajadores en el desarrollo de su actividad.


Mapa del potencial de radón en España


¿DÓNDE ES OBLIGATORIO MEDIR RADÓN?

La instrucción IS-33 del CSN específíca en su anexo qué actividades laborales deben realizar los estudios y  mediciones de radón de forma obligatoria para dar cumplimiento al Reglamento de Protección Sanitaria contra Radiaciones Ionizante. El responsable de realizar estas mediciones es el titular de la actividad, que debe realizar los estudios necesarios para garantizar la seguridad de sus trabajadores y el público en general.

El CSN precisa en su Guía de Seguridad 11.4 la metodología que debe seguirse para evaluar la exposición al radón en los lugares de trabajo. Nuestro laboratorio trabaja en base a estos procedimientos, aplicando las directrices de la Guía de Seguridad 11.01 para asegurar nuestra competencia como servicio de medida de radón en aire.

LUGARES DE TRABAJO SUBTERRÁNEOS

Todos los lugares de trabajo subterráneos como túneles, minas, cuevas, bodegas o aparcamientos tienen la obliglación de medir radón.

La medición debe realizarse con detectores pasivos, de acuerdo a las directrices del CSN, que establece el número de detectores requeridos en función de las dimensiones del espacio de trabajo a medir. Con los resultados obtenidos se calculan las dosis recibidas por los trabajadores en base al tiempo que estos permanecen en las instalaciones.

En zonas cuya geología produce niveles de radón elevados como Galicia, Asturias, Castilla y León, Extremadura, Madrid o Canarias, se debe evaluar la concentracion de radón presente en todos lugares de trabajo, sean subterráneos o no subterráneos.

LUGARES DÓNDE SE MANIPULA AGUA SUBTERRÁNEA

Es obligatorio determinar la actividad del radón en aire en cualquier instalación destinada a extraer, almacenar o tratar aguas de origen subterráneo.

El radón se disuelve en el agua subterránea y se libera cuando esta entra en contacto con el aire exterior. Cuando el agua presenta altos niveles de radón aumenta el riesgo de padecer cáncer de estómago al ser ingerida. Por ello, el Real decreto 314/2016 de 29 de julio exige la medición de radón en agua cuando se extrae de manantiales o pozos para consumo humano si se estima que su concentración pueda superar los 500 Bq/l.

ESTABLECIMIENTOS TERMALES

El movimiento del agua que tiene lugar en los establecimientos termales (baños de burbujas, chorros subacuáticos, etc) favorece que el radón disuelto pase rapidaménte al aire. La solubilidad el radón en el agua disminuye con el aumento de la temperatura.

Las instalaciones termales o balnearios que utilicen aguas mineromedicinales son proclives a presentar niveles de radón perjudiciales para el personal que trabaja en los mismos, por lo que la legislación reclama el control de radón en estos lugares de trabajo.

CONTRUCCIÓN

Existen varias exigencias relacionadas con el control radiológico en la construcción.

Por un lado, se requiere el control de radón en aire en lugares de trabajo relacionados con la producción de cemento, estaño, cobre, aluminio, hierro, acero, cinc y plomo.

En diciembre de 2019, a través del Real Decreto 732/2019, se ha modificado el Código Técnico de la Edificación incluyéndose una sección para la proteccion frente al radón (DB HS6) que se aplica en función del riesgo del municipio.


Además, el nuevo reglamento sobre protección de la salud contra los riesgos derivados de la exposición a las radiaciones ionizantes exigirá a los suministradores de ciertos materiales de construcción trasladar al mercado un documento en el que se especifique el contenido radiactivo de los mismos.

Los productos de construcción que requieren este documento son:

- Hormigón, cemento o ladrillo que incorporen residuos de las industrias que procesan cenizas volantes, fosfoyesos, escorias de fósforo, escoria de estaño, escoria de cobre, lodo rojo (residuo de la producción de aluminio) y/o residuos de la producción de acero

- Materiales naturales utilizados como revestimiento interior que incorporen residuos de las industrias que procesan esquisto aluminoso, materiales de construcción o aditivos de origen ígneo como granitoides (granito, la sienita y el ortogneis), pórfidos, toba, ceniza puzolánica y/o lava.

En el LARAM determinamos las concentraciones de actividad del Ra-226, Th-232 y K-40 en productos de construcción utilizando espectrometría de rayos gamma de acuerdo a UNE-CE/TS 17216:2018.

OTRAS INDUSTRIAS

La legislación concreta actividades industriales que requieren evaluar la concentración de radón en aire en sus intalaciones. Estas actividades específicas son las ligadas a:


- La extracción de tierras raras

- La producción y utilización del torio y sus compuestos                                    

- La producción de niobio y ferro-niobio                                                                

- La producción de gas y petróleo                                                                           

- La fabricación de pigmentos de dióxido de titanio                                             

- La industria del fosfato (producció de ácido fosfórico y fertilizantes fosfatados)                                                                                                                  

- La industria del circonio                                                                     

- Las centrales térmicas de carbón